Álex Baena, el talentoso futbolista de 24 años originario de Roquetas de Mar, se muestra cansado pero accesible durante su encuentro con la prensa en el Cotton Bowl de Dallas. España se prepara para la semifinal del Mundial contra Francia, y Baena, jugador del Atlético de Madrid, comenta sobre el impacto del jet lag tras el viaje desde Los Ángeles.
Demostrando una personalidad reservada pero cercana, Baena fue uno de los pocos jugadores de la Roja que se acercó a saludar al personal de seguridad. Su visión periférica, tanto en el campo como fuera de él, es notable. “Traje a mi familia a Estados Unidos. Era un regalo que les quería hacer”, revela el extremo, quien disfruta hablando de fútbol, del buen ambiente en el vestuario y de su familia, así como de sus tatuajes.
Tatuajes y Promesas
Baena luce tatuajes de la Europa League, la Eurocopa y los Juegos Olímpicos, con la esperanza de añadir pronto el del Mundial. “Los trofeos los tengo en pequeñito para que, si gano muchos, vayan entrando. Si termino como Messi voy a necesitar otra pierna”, bromea. Su primer tatuaje fue un “Te quiero, mamá” en su brazo derecho, un regalo de su madre por su 18º cumpleaños, a lo que ella respondió con un “Yo más” tatuado. La familia ha prometido hacerse un tatuaje juntos si España gana el Mundial. Además, Baena se unió a la promesa de Cucurella de tatuarse a De la Fuente si consiguen el título.
La Confianza de De la Fuente
Para Baena, el seleccionador Luis de la Fuente ha sido una figura clave. “Siempre me ha dado la confianza, desde que empezamos juntos, creo que fue en la sub-19”, explica. Esta confianza ha sido fundamental, especialmente en momentos donde otros pudieron dudar de su lugar en la selección. Baena cree que siempre ha correspondido a esa fe. De la Fuente conoce a los jugadores desde jóvenes, sabe lo que cada uno puede aportar y en qué momento del torneo, lo cual es crucial para un entrenador.
El técnico también destaca por su cercanía personal. Baena subraya cómo De la Fuente estuvo especialmente atento a los jugadores lesionados al inicio del Mundial, mostrando un apoyo que el equipo valora enormemente. En un torneo corto, esta gestión emocional y la capacidad de mantener al grupo unido son, según Baena, más importantes que el enfoque puramente táctico, aunque la preparación táctica también es exhaustiva.
Cohesión del Grupo y Ambiente en la Selección
El ambiente en la selección es excepcional. Baena resalta que, además de ser grandes futbolistas, son grandes personas. Aquellos que no juegan son los primeros en apoyar y esforzarse en los entrenamientos, lo que beneficia al grupo. “Tenemos grandes personas que siempre están con una broma. A mí me hacen reír muchísimo. Me lo paso muy bien aquí”, comenta Baena, añadiendo que sentirse como en casa, rodeado de gente conocida desde hace años, le permite rendir mejor y ser más natural.
Aunque está muy contento en su club, el Atlético de Madrid, la selección ofrece un “aire fresco”, un reencuentro con compañeros que no ve desde hace meses. Ambas experiencias son valiosas para él.
Versatilidad en el Campo
Cuando se le pregunta por su posición ideal, Baena se ríe, admitiendo que ha jugado en varias. Desde pequeño, se ha sentido más cómodo como segundo punta o mediapunta, cerca del área. Sin embargo, en el Villarreal ha jugado por la izquierda y en el Atlético en diversas posiciones. Su prioridad es jugar donde el entrenador lo necesite.
Reconoce que jugar en una posición diferente requiere una mayor concentración mental y física, prestando más atención a los aspectos defensivos y ofensivos. En su posición natural, todo fluye de manera más orgánica. De cara al partido contra Francia, Baena es consciente de la necesidad de un gran esfuerzo táctico, especialmente en defensa. “Intentaremos que corran ellos para atrás y no nosotros”, afirma con determinación.
La Alegría de Asistir
Baena confiesa que, aunque le encantaría marcar muchos goles, disfruta especialmente de una buena asistencia o un pase difícil que pocos ven. “Disfruto mucho cuando un compañero marca un gol con pase mío”, explica. Esta preferencia por hacer disfrutar a los demás se extiende a su vida personal, donde prefiere hacer regalos y llevar de viaje a su familia y amigos, reflejando una personalidad generosa y orientada al equipo.